Procesos, el motor silencioso del crecimiento de una red de franquicias

Por Francisco Sierra

En franquicias, crecer no es solamente multiplicar locales. Crecer de verdad es replicar una experiencia con una calidad consistente. Y eso depende menos del “producto estrella” y más de algo que muchas marcas subestiman al inicio: los procesos.

Cuando una empresa pasa de 1 o 2 locales a 10 o 20, lo que antes se resolvía “con la cintura de sus dueños” o el famoso “preguntale a alguien” empieza a fallar. En ese punto, el negocio deja de depender del talento e intuición de pocas personas y empieza a depender del método. Por eso, una regla simple: si una franquicia crece sin procesos, no crece; multiplica problemas.

Más allá de nuestra experiencia de más de 24 años acompañando empresas en el desarrollo de sus procesos – sus propios procesos y no los de otro – esta comprobado que ninguna de las cadenas mas grandes a nivel mundial se hubiera podido expandir, si no hubiera adoptado una cultura de operación bajo normas y procesos.

Errores frecuentes cuando no se le da importancia a lo operativo

  1. Confundir recetas con procesos: se documenta el producto, pero no la operación (roles, tiempos, controles, stock). Resultado: cada local “interpreta” y la marca se vuelve inconsistente.
  2. Servicio sin estándar: sin guión de atención, manejo de reclamos y “momentos clave” definidos, la experiencia cambia según el equipo y el local.
  3. Manuales que nadie usa: materiales largos y teóricos, sin ejemplos, sin fotos, sin responsables. En la práctica, se reemplazan por mensajes y llamadas, generando confusión y una mayor dependencia del equipo central.
  4. Copiar los procesos de otros: franquiciar es replicar lo que te hizo exitoso a vos, no a otro referente. Hoy existe una gran facilidad para el acceso a la información. Esto no debe confundir el camino que cada marca debe hacer para madurar sus procesos, cultura y su propia metodología.
  5. Soporte desordenado al franquiciado: sin auditorías, con visitas esporádicas e informales, sin canales de comunicación claros, aparece una sensación peligrosa: “estoy solo… para que seguir pagando… porque no hacerlo por mi cuenta…”.

 

En conclusión: La expansión sana no depende de “vender franquicias”, depende de sostener la promesa de marca en cada punto de venta. Y esa promesa se sostiene con procesos claros, simples, fáciles de transmitir y medr.

Si una franquicia crece sin procesos, no crece… solo multiplica el riesgo..

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